Cuánto mide el hueco
El ancho y el alto marcan cuánta persiana hay que mover y cuánto recorrido tiene.
Antes de pedir presupuesto
Es la primera pregunta que sale siempre. La respuesta corta: depende de lo que pese tu persiana y de cuánto mida el hueco. La larga, con fotos de los dos, es esta.
Es un tubo que se mete dentro del propio eje de la persiana. Desde fuera no se ve nada: el cierre parece el de siempre, pero sube solo.
Es la opción habitual en persianas de comercio de tamaño corriente. Al ir por dentro, no roba sitio en el cajón, que en muchos locales antiguos va justo.

Se monta a un lado del eje, dentro del cajón, y arrastra la persiana con una corona. Se ve si abres el cajón, pero desde la calle no se aprecia.
Es el que se pone cuando el cierre es grande o pesado: naves, garajes de comunidad, locales con fachada ancha. Suele llevar freno, para que la persiana no se venga abajo al parar.

Lo que decide
Ninguna se puede saber por teléfono con seguridad, y por eso vamos a verlo. Elegir un motor corto de fuerza es la forma más rápida de que se queme.
El ancho y el alto marcan cuánta persiana hay que mover y cuánto recorrido tiene.
No pesa igual una lama ciega llena que una ballesta de varilla.
Si el eje está torcido o las poleas bailan, hay que arreglarlo antes de motorizar nada.
No es lo mismo abrir dos veces al día que cuarenta en un garaje de vecinos.
Aviso honesto
Podríamos poner una tabla bonita con números, pero te daría igual: el motor que necesita tu cierre depende de tu cierre, no de una media. Preferimos ir, medirlo y decírtelo con la seguridad de haberlo visto. Esa visita no se cobra.
Dudas de motores
Midiendo el hueco y viendo de qué está hecha la persiana. El ancho, el alto y el tipo de lama son los que mandan. No se puede decidir bien por teléfono, por eso vamos a verlo antes de dar precio.
No, es para otra cosa. En un cierre de tamaño normal el tubular va perfecto y queda escondido dentro del eje. El central aparece cuando el cierre es grande o pesado y hace falta más fuerza.
El tubular no: va metido dentro del propio eje. El central sí se ve, montado a un lado del eje dentro del cajón. Desde la calle, con el cajón cerrado, no se aprecia ninguno de los dos.
Si funciona y es adecuado para el peso del cierre, se puede reaprovechar. Si está gripado, hace ruido raro o se queda a medias, sale más a cuenta cambiarlo que ir reparando.
Es el freno que lleva el motor para que la persiana no se caiga sola cuando para. En cierres grandes es imprescindible: sin él, el peso tira hacia abajo.
Presupuesto sin compromiso
Con una foto del cajón por dentro y el ancho del hueco ya te podemos ir adelantando por dónde va.